A Bernardo | 1999

“Quien ingresa al templo de la creación sabrá que tierra es correspondencia del cielo, que la muerte es el otro rostro de la vida
y en el amanecer ubicará al gavetero de la noche, quien ingresa al templo de la creación y se siente en su poltrona de cedro y oro no escudriñará trivialmente el misterio y en la clepsidra de su talento encontrará dolor en dolor, error en error, temor en temor, presagio en presagio, oración en oración y una luciérnaga con la ilusión de quimera, abandonadas en el altar escapadas a la muerte…"

 

El hablar de una obra de arte, se puede hacer desde dos puntos de vista, una objetiva en la cual se analizará la técnica y el estilo
entre otras cosas, y otra subjetiva, en donde solo nos debemos dejar llevar por los sentimientos que la obra nos transmite…
En conversaciones con amigos relacionados al ambiente artístico, y sobre todo en esta ultima etapa de Bernardo, los comentarios siempre
han sido muy favorables en cuanto a su técnica: su calidad, la soltura de sus pinceladas, la limpieza de sus colores, pero mas allá de todo
este análisis “objetivo”, Bernardo “transmite”…. Uno no puede dejar de ver su trabajo sin pensar en la “grandeza”, en la “elegancia”, en lo
imponente de sus obras de gran formato y finalmente quedarnos con una sonrisa y el sabor de lo agradable. Dicen que “las obras transmiten lo
que es el artista”, y cuando uno conoce a Bernardo, y es testigo de la seguridad en cada una de sus palabras, su sentido del humor, siempre
alguna anécdota para compartir, su solidaridad, la libertad para expresarse sin miedo a la crítica, su mirada franca, su don musical, su sensibilidad…

Es cuando uno puede decir, la Obra de Bernardo es simplemente él…

 

El arte por ser quizá la más alta o al menos una de las más elevadas manifestaciones del ser humano no tiene fronteras, entre esa “rara avis”,
que son los artistas, he aprendido a no juzgarles, ni a ellos ni a sus obras. (...) aunque no es de mi grado escribir sobre artistas, lo haré.
Es muy fácil escribir llenándolo de elogios lo que un artista hace; pero ello va en contra de mi ser y me es imposible hacerlo, corro el riesgo
de equivocarme pero prefiero decir lisa y llanamente lo que opino. Bernardo, joven pintor, hasta hace poco realizaba paisajes que aunque agradables,
eran intrascendentes. Hoy hace una obra completamente distinta, pero ello es fruto no de un salto brusco buscando cierta originalidad sino que
a mi entender es producto de su racionalidad, “En el arte, o se encuentra a medida que se trabaja o se razona para conseguir algo” La actual obra
de Bernardo Nieves es eminentemente consecuencia de la razón, aunque no está exenta de emoción.
A primera vista pareciera que su obra está realizada para una minoría, pero la carga emocional que contiene su obra, llega a todo el mundo. Repito,
es una obra sólida y seria, como toda obra susceptible de mejorar, lo cual no dudo que Nieves lo conseguirá. Felicitaciones Bernardo, recuerda como
dijo el “poeta” se hace camino al andar”, sigue caminando por el camino que haz escogido, debes llegar a la meta y consagrarte como el Artista que eres.

Sobre Bernardo

Resumir tres décadas de amistad con Bernardo Nieves no es tarea fácil. Tendría que empezar entre cuatros y tambores cuando a la luz de los ensayos nos conocimos a finales de la década del 70.

-Al Vanegas / Escultor

La composición plástica creada por Bernardo no pudo conseguir un mejor ícono que el Equus. Un animal siempre compañero y representante de virtudes y anhelos interiores que frecuentemente no consiguen un espacio para colarse a nuestra realidad.

-Carlos Vicente Lozano / Director Gente Lista

“Poseer una obra de Bernardo Nieves es obtener el privilegio de tener un pedazo de su alma”.

-Aura Marina Castillo / Lic. Diseño Gráfico